Reformas y eficiencia energética

Imagen con símbolo de certificación energética

Reformas y eficiencia energética

Hemos vivido una época en la que no hemos sido conscientes de la gran cantidad de energía que se desperdicia en una vivienda.

La gran preocupación mundial por la contaminación y la sostenibilidad ha llevado a la creación de una serie de normativas acerca del consumo de una vivienda.

Una de estas normativas es la obligación (en algunos casos) de disponer de un certificado de eficiencia energética en nuestra vivienda.

Eficiencia energética

Pese a que puede resultar redundante, consiste en el uso eficiente de la energía. Un aparato, proceso o instalación es energéticamente eficiente si su consumo es menor a la media durante la realización de un proceso.

Uno de los objetivos de la eficiencia energética es la protección del medio ambiente gracias a la reducción de la intensidad energética y la habituación del usuario a consumir lo necesario y no más.

Las emisiones de dióxido de carbono que se envían  a la atmósfera son cada vez mayores por lo que la eficiencia energética se ha convertido en una forma de cuidar al planeta y, de paso, ahorrar dinero.

Pese a que el certificado y la etiqueta de eficiencia energética son, en determinados casos, obligatorios, lo cierto es que la eficiencia energética no deja de ser algo opcional. Podemos optar por electrodomésticos eficientes o iluminación LED, pero siempre será una opción.

Certificado de eficiencia energética

El objetivo de este documento es la calificación energética de un inmueble, calculando el consumo anual energético que este necesita durante un año en condiciones normales de funcionamiento y ocupación.

Existen siete niveles de calificación energética que van de la A a la G (ordenados de mayor a menor eficiencia), que se encuentra en la etiqueta de eficiencia que se otorga tras el proceso y también en el propio certificado.

En este certificado aparecerán aspectos como los siguientes:

  • Identificación del inmueble a certificar.
  • Registro del proceso que se ha seguido para conseguir la certificación energética.
  • Características energéticas del edificio, como puede ser la envolvente térmica o las instalaciones de energía.
  • Normativa de ahorro y eficiencia energética del momento en el que el edificio o vivienda se construyó.
  • Etiqueta de eficiencia energética.

Este documento caduca a los diez años.

¿Quién puede realizar este certificado?

Este documento sólo puede ser expedido por un técnico técnico profesional y autorizado que disponga de la titulación tanto académica como profesional para realización de esos proyectos.

Lo pueden realizar ingenieros técnicos, arquitectos y técnicos autorizados.

Coste del certificado

No es un coste regulado porque depende de la persona o empresa que lo expida. Siempre que no sea un coste regulado, lo más importante es realizar una comparativa entre diferentes profesionales.

Es importante verificar bien la idoneidad del profesional, puesto que se han descubierto muchos timos en este sentido, de “profesionales” que afirman poder realizar este certificado y que luego no sea válido. A veces, un precio bajo no es una gran oferta sino un posible problema.

Obligatoriedad del certificado

Desde el año 2013, poseer este certificado es obligatorio para quien quiera alquilar o vender un inmueble.

  • Cuando se realice compraventa, el actual propietario se lo debe proporcionar al comprador.
  • En un alquiler, el arrendador se lo debe proporcionar al arrendatario con el contrato. Se debe entregar una copia.
  • Los escaparates de las inmobiliarias también deben incluir el certificado de eficiencia energética.

Como hemos dicho, este certificado no siempre es obligatorio:

  • Edificaciones que, por sus características, deban permanecer abiertas.
  • Edificios o monumentos protegidos si, para cumplir con la normativa, se requiere modificar su imagen.
  • Los edificios religiosos y de culto.
  • Construcciones provisionales y de menos de dos años desde su construcción.
  • Los talleres o habitáculos previstos para labores agrarias.
  • Edificios cuyas dimensiones sean inferiores a 50 m2.