Una casa pasiva, todo lo que tienes que saber sobre ellas

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Las casas pasivas están en auge. Es una excelente solución para ahorrar en la factura de la luz y cuidar del planeta, por ello cada vez más personas las eligen. ¿Quieres saberlo todo sobre ellas? Conócelas.

Todo sobre las casas pasivas

Se le conoce como casa pasiva, a la vivienda que es capaz de tener calefacción y refrigeración con una demanda energética muy baja. Una estrategia que se puede conseguir mediante un sistema de ventilación controlado con un caudal mínimo para garantizar una buena calidad del aire, de en torno a 0,3 renovaciones hora.

Resulta interesante porque ya se ha postulado como un estándar independiente de la situación geográfica y las condiciones climáticas exteriores. Por lo que, simplemente se hace de esta manera para asegurar un buen confort.

Y te preguntarás, ¿de dónde proviene esta idea? Su origen se remonta al 1998 de manera oficial, por parte de los profesores Bo Adamson y Wolfang Feist. La primera edificación de este tipo, siguiendo este estándar, la hicieron en 1990 en Darmstadt, Alemania.

Un paso más hacia el pleno confort

Una de las principales características de las casas pasivas, pasa por su excelente confort. No es casualidad, sino que se sigue la norma UNE ISO 7730:2006, que tiene relación con las condiciones para un bienestar térmico. Aquí se tiene en cuenta la actividad del usuario o la ropa que lleve, para poder garantizar un confort de manera genérica dependiendo de la zona en la que se viva.

Por ejemplo, cuando se habla del confort, se estima unos 21 grados en invierno y unos 25 grados en verano. La humedad debe estar entre el 30 y el 70%. Es lo que definen los expertos como ideal, aunque cada persona pueda tener tus gustos o ser más friolera, pero es considerado como en la media y estándar.

Lo que se persigue aplicando este estándar, es adaptarse a estas condiciones, a construir una casa pasiva que nos permita vivir de manera confortable todo el año sin tener que preocuparnos por hacer nada más. Es una forma de ganar en calidad de vida y de tener unas condiciones óptimas de calidad del aire y temperatura.

¿Es más cara que una casa convencional?

Teniendo en cuenta el confort que supone y el ahorro en la factura de la luz, el coste de construirla siempre es superior respecto a una casa convencional de toda la vida.

Sin embargo, es algo que ganas en tu calidad de vida y que recuperas con el paso de los años, porque no tendrás que seguir pagando altas facturas de la luz y tendrás total libertad y autonomía para que agentes externos no afecten a tus finanzas personales.

¿Merece la pena invertir en una casa pasiva?

Siempre. Si estás pensando en construir una vivienda, una casa pasiva es una de las mejores opciones que puedes contemplar. Ganarás en calidad de vida y recuperarás la inversión al cabo de unos años, viendo como vives en pleno confort y pagando lo mínimo en tus facturas eléctricas.

Digamos que, es una inversión inteligente para tu futuro y el de los tuyos. Si te ha quedado alguna duda, puedes preguntarnos.